- El éxito del VDS supone la confirmación de Valencia como una de las plazas más activas en innovación y emprendimiento de Europa.
- Seguir trabajando en grandes eventos como éste, con su carácter internacional, y con la apuesta decidida entre el empresariado y la administración por conformar un enclave sin precedentes en Valencia de startups, formación, investigación, emprendimiento e innovación, es una de las grandes oportunidades de diferenciación para esta región en España y Europa.
- El VDS ha sabido conjugar acertadamente el talento y conocimiento local, nacional e internacional.
- Se observa cómo el sector de las startups es cada vez más competitivo y sofisticado. Teniendo en cuenta que solo una de cada diez startups sale adelante, habría que hacer una reflexión sobre cómo mejorar este ratio de éxito para que hubiera más retorno de la inversión. No obstante, este ratio es una tendencia global.
- Cada vez más los inversores apuestan por startups que hayan superado la tracción, dejando fuera grandes ideas que a lo mejor no tienen recursos para prosperar. El riesgo y la apuesta por la idea en sí misma, algo que caracterizaba al principio a este entorno, es ahora menor. Quizás es un hecho motivado por la mayor oferta de propuestas.
- Las startups deberían replantearse las estandarizadas fórmulas de presentación de los pitches. Buscar originalidad, más allá de las presentaciones de PowerPoint o pdf de 6 minutos, debería ser tan importante como el propio desarrollo de los modelos de negocio para llamar la atención del inversor. No se puede arriesgar tantos años de trabajo y desarrollo de ideas, con presentaciones de proyectos tan estandarizadas de pocos minutos a inversores cada vez más incrédulos. Innovar en la mejor presentación es la manera de llamar la atención. Los casi 200 grandes proyectos presentados en los pitches usaban la misma fórmula de presentación.
- Las empresas de Silicon Valley lo saben y ya cuentan con empresas de comunicación especializadas en presentaciones de proyectos como Duarte, que conjugan discursos potentes con fórmulas nuevas de atraer la atención: audiovisual utilizado de manera disruptiva, nuevas herramientas de presentación más allá del PowerPoint o pdf, introducción de la propia tecnología inherente al sector, nuevas disciplinas como la realidad virtual, el gaming o incluso arte. Herramientas diferentes aplicadas a las presentaciones de los pitches para generar ese impacto y atención buscado en pocos minutos. Se necesitan presentaciones poderosas.
- El sector valenciano de las startup es muy competitivo y lo lideran tanto los jóvenes desde el emprendimiento como desde la mentoría. Los advisors o directores de proyecto suelen ser menores de 45 años muy preparados y con idiomas, pero en muchos casos sin tanta experiencia empresarial como los mayores de 45 con menos formación tecnológica e idiomas. Se echa en falta en la asesoría de startups, la combinación de la formación de esos profesionales advisors jóvenes con la experiencia empresarial de los profesionales advisors más mayores. No se trata de elegir sino de combinar.
- Se prima la tecnología, pero existe cierto déficit en comunicación. Las startups de éxito ya incorporan directores de comunicación o a, las algo denostadas en este sector, agencias de comunicación para poder diferenciarse también a la hora de presentarse o comunicar. La tecnología y el emprendimiento deben también rodearse de buenos comunicadores. No se puede dar por sentado que la primera puede suplir a la creatividad y a el poder de las palabras para venderse.
- Los propios eventos necesitan mayor guía y comunicación para los asistentes ante el exceso de un contenido poderoso. A grandes figuras transformadoras del mundo de la tecnología invitadas, no se les ha dado la publicidad suficiente en los medios, teniendo en cuenta el esfuerzo y éxito del evento en traerlas. Una de las mujeres más transformadoras de este siglo de Silicon Valley, estuvo firmando libros con poca asistencia de público en el espacio asignado para ello. Probablemente no hubo comunicación suficiente sobre quién era. Si vamos a crear un ecosistema de innovación y tecnología igual habría que comunicar, educar e informar al público general sobre este entorno.
- Ella misma, en una de las ponencias más inspiradoras del evento, comentó la necesidad de poner en valor el emprendimiento y valorar tanto los éxitos como los fracasos. Emprender, en esencia, supone tanto fallar (que no es fallar sino aprender) como acertar. También comentó la diferencia de la cultura europea frente a la americana en lo que se refiere a la valoración del emprendimiento y la menor estigmatización del fracaso en la cultura americana. Este hecho, o es una cuestión cultural, o puede ser debido a que Europa cuente con menos recursos.
Lo más importante, sobre todo, es felicitar a los artífices de esta iniciativa por la ambición y la grandeza de un evento como éste. Valencia se pone en el mapa mundial de manera decidida con un ecosistema real y único de innovación y desarrollo tecnológico. Hay que agradecer con creces y apoyar a los impulsores de este ecosistema y de estos eventos por crearlos y tenerlos aquí.
