Que vivimos en un entorno cada vez más incierto es una realidad. No obstante, la internacionalización sigue siendo una de las mejores formas de crecer profesionalmente o para las empresa. Y eso, se ha demostrado en la gran aceptación del Congreso GO GLOBAL, con cientos de empresas e importadores que quieren llevar los productos y servicios españoles por todo el mundo.
Una de las mejores ponencias sobre el escenario 2023 para la exportación y la internacionalización del congreso ha sido, sin duda, la del experto en relaciones internacionales Enrique Fanjul. Esclarecedoras reflexiones a tener en cuenta para que tu empresa y sus productos salgan por el mundo. Y aunque el escenario no mejora por una mayor incertidumbre en 2023, las empresas tienen en la internacionalización una de las mejores estrategias para crecer ante un mercado interior saturado. Entre sus principales aportaciones:
- La geopolítica y los riesgos extraordinarios son condicionantes importantes en un entorno incierto para la actividad internacional de las empresas.
Esta situación se debe a que no todo se puede controlar en la estrategia de internacionalización. Así se ha visto con acontecimientos recientes como la pandemia, los conflictos entre China y Taiwán o la guerra de Ucrania que han paralizado exportaciones o que han cambiado el destino de éstas. En este sentido, una política de internacionalización, que tenga en cuenta estos riesgos extraordinarios, puede evitar disgustos e incluso generar oportunidades futuras.
- Se observa un mundo dividido en dos bloques.
El mundo se polariza con un bloque encabezado por China con Rusia con regímenes autoritarios e impredecibles y otro occidental encabezado por las países democráticos de Europa y EEUU. Aun así, habrá que ver cuál es la posición futura de EEUU y si adopta posturas más proteccionistas respecto a sus alianzas.
- La nueva internacionalización busca más seguridad.
Las empresas y gobiernos occidentales priman la internacionalización hacia entornos más estables, teniendo cada vez más en cuenta aspectos como el cumplimiento de los derechos humanos en las cadenas de producción y adoptando una tendencia a proteger sus sectores estratégicos a la hora de que corran riesgos en otros países inestables. En este sentido el Reshoring o Friendshoring que supone trasladar centros de producción o hacer negocios en países “amigos” son tendencias al alza para minimizar riesgos.
- África se convierte en un mercado de buenas oportunidades.
A pesar de considerarse en épocas pasadas un mercado incierto, muchos países africanos se están convirtiendo en países democráticos y entornos seguros para la internacionalización al ser economías crecientes, más estables y con grandes poblaciones. El continente tradicionalmente “olvidado” supone un mercado creciente y lleno de oportunidades para muchas empresas y productos españoles por cercanía y conocimiento.
- Latinoamérica con gobiernos tan cambiantes y proteccionistas supone una incertidumbre.
Aun así, todavía hay mucho potencial ya que no se exporta tanto como se piensa. Inversión de empresas españolas hay mucha, pero no son tan elevadas las transacciones económicas. El problema viene por un mayor intervencionismo de los gobiernos que, a veces, no ponen las cosas fáciles a las exportaciones extranjeras. Sin embargo, dado su potencial y su gran mercado muchos países de Latinoamérica son grandes oportunidades para las empresas españolas y no todos son los grandes. México, países de Centroamérica y el Caribe y economías más estables como Perú, son buenas apuestas para las empresas. En el caso de México con su tratado de libre comercio con EEUU, también se convierte en una buena fórmula para testar y entrar al mercado norteamericano.
- Los países desarrollados, tradicionales destinos de las exportaciones españolas y especialmente los europeos, siguen ofreciendo oportunidades.
Aunque se suponga que estos mercados puedan estar saturados, no es así. Las barreras de entrada son menores y todavía, como bloque, son un gran mercado con buenas posibilidades para exportar y con una mayor aceptación de los productos españoles.
En definitiva, tener un plan de internacionalización claro, que contemple lo inesperado, partners en destino que faciliten la introducción de los productos españoles en esos mercados con conocimiento del país y sus particularidades y cierta resiliencia para adaptarse a un entorno cambiante, además de sentido común, son las mejores herramientas para triunfar en la política internacional de las empresas y convertir lo que pueden ser amenazas e incógnitas en nuevas oportunidades.
